¿Qué es un subwoofer?
Un subwoofer es un altavoz especializado, diseñado para reproducir sonidos de baja frecuencia, normalmente por debajo de los 100 Hz. Dicho de forma sencilla: ¡está hecho para que se te ericen los pelos de los brazos! Estas frecuencias bajas suelen ser difíciles, o casi imposibles, de reproducir con precisión con altavoces convencionales, y por eso el subwoofer es una pieza clave en cualquier sistema de sonido de alta calidad. En este artículo te lo contamos todo sobre los graves, igual que Meghan Trainor.
¿Qué puede hacer por tu sonido un monstruo de los graves como el subwoofer?
El subwoofer está pensado para llevar tu experiencia sonora a otro nivel, con graves profundos y potentes y efectos de sonido que se sienten en el cuerpo. Y lo consigue porque reproduce las frecuencias graves con mucha más precisión y pegada que un altavoz convencional. Aquí todo se reduce a lo bajo que seas capaz de llegar… ¡y en el limbo de las frecuencias, el subwoofer gana siempre!
El motivo más habitual para añadir un subwoofer es mejorar la calidad de tu música y, créenos, te sorprenderá el cambio que notarás al escucharla. El subwoofer aportará a tus canciones favoritas un nivel de riqueza y profundidad que ni sabías que existía.
Y si eres cinéfilo, ¡esto te interesa aún más! Añadir un subwoofer a tu equipo de sonido intensifica las explosiones, las persecuciones de coches, los sustos repentinos y todos los demás efectos, y hace que tanto los clásicos como tus nuevas películas favoritas resulten mucho más emocionantes. Tus noches de cine se convertirán en las favoritas de tus amigos y se acabó eso de «Netflix and chill»: aquí el que manda es el subwoofer.
¿Por qué molan tanto los subwoofers?
Los subwoofers molan porque te dan otra forma de adaptar el sistema de sonido a tu gusto. Puedes ajustar el volumen, la respuesta en frecuencia y otros parámetros hasta dar con el sonido perfecto para tu sala y para tu corazón amante de los graves. No se trata solo de soltar una bomba de graves, sino de afinar el equipo según tu estado de ánimo.
Puede que un día te apetezcan explosiones con cuerpo en tu película favorita de «Fast & Furious» (la saga más rara de la historia del cine…) y a la noche siguiente quieras subirlo todo al máximo y montar una fiesta por todo lo alto con tus amigos. O quizá prefieras disfrutar de la voz grave y profunda de Johnny Cash un domingo tranquilo, con una cerveza bien fría en la mano.
Los graves no van solo de sonar fuerte: son una parte del sonido tan importante como cualquier otra. Con un buen par de altavoces puedes conseguir unos graves decentes, pero de una barra de sonido barata o de un altavoz de streaming de plástico nunca vas a sacar unos graves de verdad. La mejor solución es añadir un subwoofer a tu sistema de altavoces y te prometemos que no te arrepentirás.
¿La pareja perfecta?
Añadir un subwoofer tiene todo el sentido si tienes un par de altavoces compactos como los de nuestras series FORTE, FENRIS y FORUS. Al sumar un subwoofer, liberas a los altavoces pequeños del trabajo pesado de los graves, y el resultado es un sonido más profundo, más contundente y más nítido. Básicamente, consigues el sonido de unos altavoces de torre con un par de compactos. Eso sí, los graves enganchan, así que no te juzgaremos si decides darles también un extra de pegada a unos altavoces de torre; ¡solo acuérdate de tus vecinos de abajo! Añade un subwoofer a tu equipo y disfruta de esos graves profundos y contundentes que te estabas perdiendo.